A raíz de un acalorado debate en la clase de Teoría Política es que estuve meditando sobre los agustinos. Meditar y no, porque en realidad sólo pienso en sus conventos y en lo que provocan; pienso en líneas muy generales sobre lo que hacían los agustinos y pienso en tantas cosas que me estoy perdiendo...
Debo confesar que me encanta el Arte Colonial. Es un gusto que no lo puedo explicar, pero que siempre ha estado presente y que me interesa mucho. Por fortuna, la región de los Volcanes tiene una rica veta de conjuntos conventuales y el vecino Estado de Morelos no se queda atrás. No es este el espacio para hablar de esas construcciones, y quisiera más bien compartirles unas fotos de algunos conventos agustinos a los que he ido. San Agustín de Hipona fue tan gran polemista y sobre todo, tan erudito, que fue quien rectificó el rumbo (religiosa y dogmáticamente hablando) de la Iglesia Católica tras las bambalinas teóricas de San Pablo (y todavía se dió tiempo de escribir un tratado sobre Música.) Agustín sentó las bases de la Historia como un proceso que inicia con la creación del mundo y que terminará con el Juicio Final; introdujo la idea de la salvación del alma como un acto sobre todo individual, que debe pre-ocupar al individuo y ocuparle toda su vida. Además, contra los racistas, Agustín en algunas representaciones pictóricas se muestra tal como fue, un hombre negro que "conquistó" los círculos intelectuales de Roma. Les dejaré fotos siguiendo además un estilo que me encanta de Tí. Porque tienes la habilidad de mostrar escenas precisas que se vuelven imágenes cuando entran en el oído. Yo no uso grabadora y me acerco a lo interesante, pero heredero de tí, soy más bien el que se acerca a los muros de los conventos y pensando en tí, siento a los monjes del hábito negro pintando escenas bíblicas, leyendo La Ciudad de Dios en las solemnes bibliotecas, orando bajo los hermosos arcos de sus claustros o viendo los montes bajo los cartesonados únicos de sus porterías llenas de colores. Pienso en fray Luis de León, o Lutero, o cualquier monje agustino que tenga libros y escriba. Estampas visuales pues, para tí sobre todo, L...
(Convento del Divino Salvador, Malinalco, Méx.)
(Portería del Convento de San Mateo, Atlatlahucan, Mor.)
(Convento de San Juan Bautista, Tlayacapan, Mor.)
(Parte del claustro, Convento de Santiago Apóstol, Ocuituco, Mor. Por cierto, el primer convento de agustinos erigido en América)
Tengo mucha tarea pero quiero cerrar las "Imágenes" que les quería compartir con una estampa de luz. El fin de semana fue grandioso y lleno de enseñanzas. Que esta estampa sirva como un pequeñito homenaje a todo: a las sensaciones, a la perseverancia, la compañía y a tí, sí, a tí que lo lees, mushroom.
(y junto a la estampa un pequeño colofón. Saludos!!)
La luz
En la arquitectura gótica, la luz, pero más correctamente la luminosidad era el elementoque complementaba la idea de proporción; todos hemos visto alguna de esas construcciones, cuyas formas parecen juegos vegetales y masas sin aparente orden: la luz les da estabilidad, volumen y de algún modo, movimiento aparente.
Pero lo gótico no solo se entiende como forma sino como espiritualidad. La luz, simbólicamente allega al espectador una idea de espiritualidadabstracta cuando observa el edificio y más, cuando entra en él.Con los juegos de luz se fomentaba la introspección y resultaba posible undiálogo interno del hombre con su yo que “explica” al entorno como producto de la naturalezay la divinidad misma.
La luz, y esto ya no solo en lo gótico permite contemplar. La corriente mística, que está en su momento de franca decadencia cuando el advenimiento del gótico, proponía una escala para ir accediendo a las verdades a través de la contemplatio. En el último peldaño estaría el cristiano, que tras el proceso meditativo habría llegado a conocerse y entregarse, y luego, con piedad, estaría en condiciones de manifestar la contemplatio y unirse realmente a la divinidad o en bellas palabras, del tipo del Maestro Eckhart, fundirse a la Luz.
Siglos después, al inicio del racionalismo filosófico, la idea sobre la potencia de Dios, esbozada por Spinoza, vuelve a usar la Luz. Según dicha filosofía, los hombres participan inmanentemente en un grado de dicha potencia divina; y para clarificarlo imaginemos algo: cierren los ojos, imaginen que entran a un recinto amplio, el que mejor les agrade según sus ideas y sus gustos. Abran los ojos: el recinto está lleno de luz, que se desliza como líquido y también como aire envolvente. Sientan la luz que los acaricia, que los ilumina; sólo concéntrense; al sentir la luz, el hombre, confrontado a su emoción estética se siente parte de la creación y capaz de un poder creador.
Fotografía
Un fotógrafo tiene la capacidad para leer un entorno; subraya, remarca lo que quiere, recorta o selecciona puntualmente las partes que más se adecuen a las emociones que quiere dejar capturadas. Cada fotografía responde a lo que tiene que decir sobre el mundo, utilizando el lenguaje que le provee el propio mundo.
El fotógrafo no re-crea, sino lee… y luego lo comparte.
Las religiones, Santa verdad, solo sirven para dividir al mundo. Mejor seamos espirituales, que a pesar del agnosticismo todo ser humano siente pasos de vez en cuando ante un ser (energía, potencia, sensación…) desconocido y poderoso. Espiritual y alegre, feliz, reposado (aunque con dipa), creo que así es el Año Laurel. Por eso quiero compartirles algunas analogías entre tres culturas religiosas cuando se trata de hablar de Dios.
La revelación de Dios es algo muy discutido en la teología, pues implica entre otras cosas tratar temas delicados como la Verdad, el Mensaje y la legitimación de sus profetas; pero, por lo general, la revelación de Dios ocurre en momentos específicos, con personas específicas y lo que Dios llegue a decir no contradice su mensaje, antes bien lo clarifica.
He aquí las analogías, que no diferencias: hay más cosas que unen que las que separan. Para los herederos de la tradición bíblica, Dios no “dice” de él sino que es una totalidad, “alfa y omega”, “principio y fin”. El Islam tiene una serie de dictados que son más bien ritualistas, indagando los epítetos del Señor como una forma de alabanza… ni hablar de los cabalistas judíos, enfrascados en entrar en la esencia divina a través de la búsqueda del Nombre de Dios. Para no aburrirlos, y retomando el Bhagavad Gitá, quisiera dejarles lo que para los hinduistas es Krisna en palabras del propio Krisna. Como repito, la revelación de la divinidad no es un asunto fácil (pensemos en los médiums, los trances, el mago-sacerdote o el culto oracular), pero ciertamente, los versos del capítulo VII son especialmente hermosos, llenos de poesía cósmica, del Vacio trascendental y lo que temerariamente podría llamar, definición magistral de lo que el ser humano puede concebir propio de seres divinos. Y… cosa increíble para nuestra tradición occidental: en Dios-Krisna está todo el bien y todo el mal.
Con buenos deseos para el año, disfruten esta brevísima selección:
De todo lo que es material y de todo lo que es espiritual en este mundo, sabed por cierto que Yo soy tanto su origen como su disolución. [6]
¡Oh hijo de Kunti [Arjuna]! Yo soy el sabor del agua, la luz del sol y de la luna, la sílaba om en los mantras védicos; Soy el sonido en el éter y la habilidad en el hombre. [8]
Yo soy la fragancia original de la tierra y Soy el calor del fuego. Yo soy la vida de todo cuanto vive y soy la penitencias de todos los poetas. [9]
¡Oh hijo de Prtha! Sabed que Yo soy la semilla original de toda la existencia, la inteligencia de los inteligentes, y el poder de todos los hombres poderosos. [10]
Todos los estados de la existencia –ya sean en la bondad, la pasión o la ignorancia– se manifiestan mediante Mi energía. En un sentido Yo soy todo, pero Soy independiente. Yo no estoy bajo el influjo de las modalidades de esa naturaleza material. [12]
La inteligencia, el conocimiento, el librarse de la duda y estar alucinado, el perdón, la veracidad, el autocontrol y la tranquilidad, el placer y el dolor, el nacimiento, la muerte, el temor, la ausencia del temor, la no violencia, la ecuanimidad, la satisfacción, la austeridad, la caridad, la fama y la infamia son creados tan solo por Mí. [4-5, cap. X]